Entre todas las cosas que me imaginaba en mi vida, la de ser mamá en otro país no era la que más me preocupaba, ni a la que más tiempo dedicaba porque sin saber que no sería así, en mi cabeza solo pensaba que sería algo temporal. Lo de ser mamá y vivir en otro país solo iba a ser un plan de corto plazo, pero el destino (y las circunstancias de Venezuela) se encargaron de hacer de éste un plan indefinido.

Si ser mamá es toda una aventura,  imagínate serlo en otro país; piensa en el momento más vulnerable del mundo -cuando eres mamá primeriza- y súmale el hecho de que todo pase en un país nuevo. Cuando recuerdo todo lo que lloré pensando en lo sola que crecería Carlota mientras viviéramos aquí, me pregunto como  la depresión post-parto no se apoderó de mi. Me sentía más perdida que nunca. Todo lo que me decían -médicos, enfermeras, maestras, amigas, etcs.- no se parecía ni un poco a lo que me decían otras personas con la misma ‘autoridad moral’ en Venezuela y menos a lo que yo recordaba haber vivido de pequeña.

Superados los primeros años, confiando en mi, en Google y tomando lo mejor de cada mundo, todo iba fluyendo…Pero llegó la época del cole…la seguridad algunas veces se volvía ficticia -risas-

Ser mamá en en Extranjero: Las cosas más simples de la vida se volvían todo un reto

Entender el sistema escolar y todo lo que eso engloba, desde escoger colegio, profesores, clases, y hasta el chat de madres -risas-….

Celebrar un cumpleaños con nuestras tradiciones y tener que explicar por qué golpeamos la piñata con un palo o hacemos las  fiestas para que los papás también disfruten…

Diferenciar las distintas piezas de ropa (chándal, polo, bambas, pantalones cortos, etc…) y equivocarme con la ropa del primer festival de Fedora…

Tener que pensar palabras como cacahuete (maní), para no decirles cacahuate como le dicen en México…

O tener que hacer una dramatización en una tienda para que el vendedor entendiera que yo necesitaba anime y que es lo mismo que poliespam (esa cosa blanca que es para hacer manualidades, que si la frotas salen bolitas como de nieve) para unas manualidades con Carlota y Fedora

Ahora que lo analizo, yo nunca he sido mamá en mi país más cuando estamos de vacaciones, pero creo que no cambiaría por nada del mundo ser mamá en otro país porque:

Me ha llevado a conocer mis propios límites, a actuar a pesar del miedo, a creer en mi todas esas veces que no tenía a nadie al lado a quien preguntarle.

Me ha hecho ser una persona con una mentalidad más abierta para entender, aceptar e incluso adoptar esas cosas que no se parecen ni un poco a lo que yo viví en mi país.

Ha llevado mi creatividad a otro nivel para salir airosa de situaciones como la del festival de fin de curso de Fedora, las malas interpretaciones o el uso de determinadas palabras que aquí significan otras cosas.

Me he sentido libre de vivir la maternidad a mi manera y no como es aquí o como es allá.

He conocido personas maravillosas y amigos que se han convertido en esa nueva familia.

Me he hecho una persona más fuerte, sobretodo esas primeras navidades que pasamos lejos de nuestra tierrita, o en esa constante sensación de que algo te falta.

Pero sobretodo, sé que vivir en el extranjero me ha hecho mejor mamá (y a Oswal mejor papá)…Ellas han conocido  facetas de nosotros que viviendo en Venezuela no conocerían, nos ha visto valientes, adaptables, muy unidos como familia y transmitiéndole en la distancia ese amor por la familia que no ven a diario y por el país en el que no han crecido.

Si eres nuevo por aquí, te dejo algunos post sobre vivir en el extranjero que quizás puedan gustarte…

LO BUENO DE VIVIR EN OTRO PAÍS

QUÉ HACE UNA VENEZOLANA EN BARCELONA

 

SER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍSSER MAMÁ EN OTRO PAÍS

Un besito y nos vemos como siempre en mi lugar favorito para compartir contigo… en las Redes Sociales

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Los vestidos de Carlota y Fedora son de una marca venezolana: Le Petit by SS

Los lazos/diademas son de una marca española de orígen venezolano: Lazos Lolita

Y los zapatos son de una marca 100%  Made in Spain: Deisidro

 

 

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2 Comments

  1. Fernanda Russian

    Gracias Patty por tu comentario. Somos mejor mamás y eso es lo más importante 😉
    Un besito

  2. Patty Capecci

    Es precioso lo que escribes! Yo también soy Venezolana, Vivo en Madrid, me casé con un Español y tengo un hijo de 4 años! Lo bueno que no he estado sola, pero es difícil criar a tu hijo pensando en cómo te criaron a ti y que la familia de tu marido no lo entienda, o se metan y te digan como tienes q hacerlo! Pero en algo tienes mucha razón! No lo cambiaría, soy más fuerte, soy más valiente y soy mucho más abierta de mente para criar a mi hijo de 2 maneras, con 2 perspectivas!!! Y espero algún día poder llevarle a mi País, espero poder enseñarle donde crecí, a que playas iba de pequeña y que conozca ese pedacito que también es parte de él!!! Muchas gracias por tus bonitas palabras, que me hacen pensar en lo bien que lo he estado haciendo!!!!

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